mirror of
https://github.com/wangdage12/Snap.Metadata.git
synced 2026-02-18 03:52:13 +08:00
同步至最新元数据
This commit is contained in:
@@ -872,7 +872,7 @@
|
||||
{
|
||||
"Id": 1231,
|
||||
"Name": "Redención de Adamah",
|
||||
"Description": "#Tras usar la Habilidad Definitiva, se producirán distintos efectos dependiendo de la forma de Habilidad Definitiva que haya usado.\n·<color=#FFD780FF>Principio de pureza: Fluctuación lumínica</color>\nTodos los personajes cercanos del equipo obtienen 20 cargas de <color=#FFD780FF>iluminación cíclica</color> durante 20{NON_BREAK_SPACE}s. Cuando los personajes en uso cercanos que posean iluminación cíclica inflijan daño con un Ataque Normal, Cargado o Descendente, o con la Habilidad Elemental o Definitiva, consumirán 1 carga de iluminación cíclica para aumentar el daño infligido en una cantidad equivalente al 60% del ATQ de Durin. El número de cargas de los personajes del equipo con iluminación cíclica se calcula de forma independiente.\n·<color=#FFD780FF> Principio de oscuridad: Combustión estelar</color>\nDurin obtiene 20 cargas de <color=#FFD780FF>iluminación cíclica</color> durante 20{NON_BREAK_SPACE}s. Cuando inflija daño con su Habilidad Definitiva, consumirá 2 cargas para aumentar el daño infligido en una cantidad equivalente al 150% de su ATQ.\n\nAl usar la Habilidad Definitiva, las cargas de <color=#FFD780FF>iluminación cíclica</color> se reiniciarán.",
|
||||
"Description": "#Tras usar la Habilidad Definitiva, se producirán distintos efectos dependiendo de la forma de Habilidad Definitiva que haya usado.\n·<color=#FFD780FF>Principio de pureza: Fluctuación lumínica</color>\nTodos los personajes cercanos del equipo obtienen 20 cargas de <color=#FFD780FF>iluminación cíclica</color> durante 20{NON_BREAK_SPACE}s. Cuando los personajes en uso cercanos que posean iluminación cíclica inflijan daño con un Ataque Normal, Cargado o Descendente, o con la Habilidad Elemental o Definitiva, consumirán 1 carga de iluminación cíclica para aumentar el daño infligido en una cantidad equivalente al 60% del ATQ de Durin. El número de cargas de los personajes del equipo con iluminación cíclica se calcula de forma independiente.\n·<color=#FFD780FF>Principio de oscuridad: Combustión estelar</color>\nDurin obtiene 20 cargas de <color=#FFD780FF>iluminación cíclica</color> durante 20{NON_BREAK_SPACE}s. Cuando inflija daño con su Habilidad Definitiva, consumirá 2 cargas para aumentar el daño infligido en una cantidad equivalente al 150% de su ATQ.\n\nAl usar la Habilidad Definitiva, las cargas de <color=#FFD780FF>iluminación cíclica</color> se reiniciarán.",
|
||||
"Icon": "UI_Talent_S_Durin_03"
|
||||
},
|
||||
{
|
||||
@@ -916,7 +916,7 @@
|
||||
]
|
||||
},
|
||||
"FetterInfo": {
|
||||
"Title": "El Fuego Inextinguible",
|
||||
"Title": "“El Fuego Inextinguible”",
|
||||
"Detail": "Un dragón nacido de la pluma de la bruja M y llegado al mundo de los humanos. Su “historia” continúa desarrollándose.",
|
||||
"Association": 1,
|
||||
"Native": "Aquelarre",
|
||||
@@ -1296,7 +1296,7 @@
|
||||
},
|
||||
{
|
||||
"Title": "Historia del personaje (5)",
|
||||
"Context": "Cabalgando sobre el viento otorgado por Venti, Durin alcanzó a Dvalin y juntos volaron hacia los cielos del Levantaviento. Y así, la historia escrita por aquella bruja finalmente llegó al capítulo que tanto anhelaba.\nDe pie, junto a la larga mesa donde las brujas solían reunirse, Alice contemplaba la silueta de Durin mientras se alejaba. De repente, sus pensamientos la llevaron a una hora del té de brujas que tuvo lugar hace muchos años. Aquella vez fue especial porque las siete brujas pudieron reunirse, lo cual hizo muy feliz a Alice. En un impulso, quiso organizar un juego de historias encadenadas, pero tuvo problemas para elegir el tema. Así que le pidió ayuda a Anya, que era escritora, y ella le respondió: “el fuego inextinguible”.\n“Si tuviera la oportunidad, me gustaría dejar a través de mis historias un ‘fuego inextinguible’. Ese es el anhelo más grande que puedo imaginar como escritora”.\n“¿Un ‘fuego inextinguible’? ¿A qué te refieres exactamente?”.\n“Quizás cada una de nosotras tenga su propia respuesta a esta pregunta. De hecho, sería un tema perfecto para las historias encadenadas, ¿no creen? En cuanto a mí, aún sigo buscando mi respuesta”.\nAnya no respondió directamente, sino que, como solía hacer en sus obras, mantuvo en suspenso la curiosidad de Alice.\n“¡Bien, elijamos este tema! De ahora en adelante, cada vez que nos reunamos, la persona a quien le toque deberá presentar su capítulo. Humm... el capítulo final se lo dejaremos a Anya. Para cuando lleguemos al final de esta historia, estoy segura de que ya podrás darme tu respuesta”.\nY así comenzó el juego de las historias encadenadas, donde Alice se ofreció voluntariamente a escribir el primer capítulo: una brujita que emprende un viaje en busca del fuego inextinguible para completar la prueba de la bruja anciana...\nSin embargo, lo que Alice no esperaba era que, para cuando las brujas volvieran a reunirse, Anya ya estaría durmiendo eternamente en su ataúd. Alice había subestimado el impacto que el largo intervalo entre cada reunión tendría en una persona normal como Anya. Mientras ella esperaba ansiosamente la siguiente historia, Anya ya había envejecido. Al final, cuando la historia apenas llegaba al quinto volumen, Anya ya había partido de este mundo.\nLa historia iniciada por Alice se desvió completamente durante el segundo volumen, a cargo de Barbeloth, y el tercer volumen, a cargo de Rhinedottir, aunque logró recuperar algo de su rumbo en el cuarto volumen, bajo la dirección de Ivanovna. Sin embargo, cuando llegó al quinto volumen, a cargo de Nicole, tuvo que concluir abruptamente en una sola frase. Alice estaba muy descontenta, pues sentía que nunca podría conocer la respuesta que Anya había preparado.\nPero Octavia trajo consigo un giro inesperado. La partida de Anya fue, después de todo, la primera baja desde la fundación del Aquelarre, así que incluso ella, quien solía ausentarse con más frecuencia, asistió a esta reunión y trajo consigo el sexto volumen ya terminado: en la historia, la brujita obtuvo una nueva oportunidad de regresar al lado de la bruja anciana.\n“El fuego inextinguible puede que aún exista”.\nGracias al recordatorio de Octavia, Alice se fijó en la última obra que Anya había dejado: el mundo llamado “Simulanka” que habían creado juntas. En este mundo, un dragón llamado Durin aguardaba el milagro del futuro en medio de la inquietud y la incertidumbre. Las posibilidades que Anya había dejado en él, al igual que los misterios en sus otras obras, eran como una llama que ardía tenuemente, iluminando el mundo de la historia y despertando la curiosidad de Alice. Mientras contemplaba esta llama, Alice recordó la promesa que una vez hizo con Anya.\n“Parece que tendré que ser yo quien escriba el final que ella debía completar”.\nAsí, el tiempo siguió su curso, y Alice comenzó a fijar su mirada cada vez más en aquel dragón. Observó a este niño que cargaba con el nombre de dragón malvado, lo vio recibir las bendiciones de todos y salir del mundo de los cuentos; lo vio hacer amigos y establecer vínculos con el mundo exterior; lo vio enfrentar y vencer al destino junto a sus compañeros y, finalmente, lo vio reescribir por completo la historia del dragón malvado Durin, alzando el vuelo hacia el cielo junto a Dvalin...\nAl volver de sus pensamientos, Alice se dio cuenta de que finalmente había obtenido la respuesta de Anya.\n“Anya, tal y como escribí al final de la historia, siempre he pensado que tú eras la bruja más extraordinaria de todas nosotras”.\n“Siempre dices que no dejas nada atrás, pero yo lo he visto: ese ‘fuego inextinguible’ que has dejado”."
|
||||
"Context": "Cabalgando sobre el viento otorgado por Venti, Durin alcanzó a Dvalin y juntos volaron hacia los cielos del Levantaviento. Y así, la historia escrita por aquella bruja finalmente llegó al capítulo que tanto anhelaba.\nDe pie, junto a la larga mesa donde las brujas solían reunirse, Alice contemplaba la silueta de Durin mientras se alejaba. De repente, sus pensamientos la llevaron a una hora del té de brujas que tuvo lugar hace muchos años. Aquella vez fue especial porque las siete brujas pudieron reunirse, lo cual hizo muy feliz a Alice. En un impulso, quiso organizar un juego de historias encadenadas, pero tuvo problemas para elegir el tema. Así que le pidió ayuda a Anya, que era escritora, y ella le respondió: “el fuego inextinguible”.\n“Si tuviera la oportunidad, me gustaría dejar a través de mis historias un ‘fuego inextinguible’. Ese es el anhelo más grande que puedo imaginar como escritora”.\n“¿Un ‘fuego inextinguible’? ¿A qué te refieres exactamente?”.\n“Quizás cada una de nosotras tenga su propia respuesta a esta pregunta. De hecho, sería un tema perfecto para las historias encadenadas, ¿no creen? En cuanto a mí, aún sigo buscando mi respuesta”.\nAnya no respondió directamente, sino que, como solía hacer en sus obras, mantuvo en suspenso la curiosidad de Alice.\n“¡Bien, elijamos este tema! De ahora en adelante, cada vez que nos reunamos, la persona a quien le toque deberá presentar su capítulo. Humm... el capítulo final se lo dejaremos a Anya. Para cuando lleguemos al final de esta historia, estoy segura de que ya podrás darme tu respuesta”.\nY así comenzó el juego de las historias encadenadas, donde Alice se ofreció voluntariamente a escribir el primer capítulo: una brujita que emprende un viaje en busca del “fuego inextinguible” para completar la prueba de la bruja anciana...\nSin embargo, lo que Alice no esperaba era que, para cuando las brujas volvieran a reunirse, Anya ya estaría durmiendo eternamente en su ataúd. Alice había subestimado el impacto que el largo intervalo entre cada reunión tendría en una persona normal como Anya. Mientras ella esperaba ansiosamente la siguiente historia, Anya ya había envejecido. Al final, cuando la historia apenas llegaba al quinto volumen, Anya ya había partido de este mundo.\nLa historia iniciada por Alice se desvió completamente durante el segundo volumen, a cargo de Barbeloth, y el tercer volumen, a cargo de Rhinedottir, aunque logró recuperar algo de su rumbo en el cuarto volumen, bajo la dirección de Ivánovna. Sin embargo, cuando llegó al quinto volumen, a cargo de Nicole, tuvo que concluir abruptamente en una sola frase. Alice estaba muy descontenta, pues sentía que nunca podría conocer la respuesta que Anya había preparado.\nPero Octavia trajo consigo un giro inesperado. La partida de Anya fue, después de todo, la primera baja desde la fundación del Aquelarre, así que incluso ella, quien solía ausentarse con más frecuencia, asistió a esta reunión y trajo consigo el sexto volumen ya terminado: en la historia, la brujita obtuvo una nueva oportunidad de regresar al lado de la bruja anciana.\n“El ‘fuego inextinguible’ puede que aún exista”.\nGracias al recordatorio de Octavia, Alice se fijó en la última obra que Anya había dejado: el mundo llamado “Simulanka” que habían creado juntas. En este mundo, un dragón llamado Durin aguardaba el milagro del futuro en medio de la inquietud y la incertidumbre. Las posibilidades que Anya había dejado en él, al igual que los misterios en sus otras obras, eran como una llama que ardía tenuemente, iluminando el mundo de la historia y despertando la curiosidad de Alice. Mientras contemplaba esta llama, Alice recordó la promesa que una vez hizo con Anya.\n“Parece que tendré que ser yo quien escriba el final que ella debía completar”.\nAsí, el tiempo siguió su curso, y Alice comenzó a fijar su mirada cada vez más en aquel dragón. Observó a este niño que cargaba con el nombre de dragón malvado, lo vio recibir las bendiciones de todos y salir del mundo de los cuentos; lo vio hacer amigos y establecer vínculos con el mundo exterior; lo vio enfrentar y vencer al destino junto a sus compañeros y, finalmente, lo vio reescribir por completo la historia del dragón malvado Durin, alzando el vuelo hacia el cielo junto a Dvalin...\nAl volver de sus pensamientos, Alice se dio cuenta de que finalmente había obtenido la respuesta de Anya.\n“Anya, tal y como escribí al final de la historia, siempre he pensado que tú eras la bruja más extraordinaria de todas nosotras”.\n“Siempre dices que no dejas nada atrás, pero yo lo he visto: ese ‘fuego inextinguible’ que has dejado”."
|
||||
},
|
||||
{
|
||||
"Title": "Corazón de dragón",
|
||||
@@ -1304,7 +1304,7 @@
|
||||
},
|
||||
{
|
||||
"Title": "Visión",
|
||||
"Context": "Cuando Durin fue a Mondstadt a visitar a Albedo, vio por primera vez los enormes huesos de dragón que dormían en Espinadragón. El dueño de estos huesos compartía su mismo nombre.\nA través del relato de Albedo, Durin comprendió qué clase de calamidad había traído su nombre a estas tierras en el pasado, y también supo que esta tragedia estaba a punto de repetirse.\n“¿No hay alguna forma de salvarlos a todos?”.\n“Hay una forma, pero...”.\nAlbedo le contó a Durin sobre una posibilidad: usando la alquimia para fusionarlo con el corazón del dragón malvado, podría sellar por completo el poder del Abismo que contenía.\nSin embargo, este plan no era perfecto. Durin, siendo una parte indispensable del mismo, tendría que asumir ciertas consecuencias. Le explicó que una vez completada la transmutación, Durin resucitaría en lugar del dragón malvado y permanecería en este mundo. No obstante, este mundo no era tan hermoso como Simulanka, y el poder que Durin debería sellar era mucho más aterrador que aquella maldición que convertía todo en bloques.\nAlbedo comprendía que esto no podía ser una petición unilateral, por lo que respetó la decisión de Durin.\nDurin miró hacia los huesos del dragón en la distancia, como si una misteriosa fuerza lo hubiera guiado hasta aquí. Sin embargo, cuando esta decisión se presentó ante él, aquella fuerza guardó silencio. Incluso la diosa que escribe el destino parecía haber guardado su pluma; esta decisión solo podía tomarla Durin por sí mismo.\n“¿Y si quisiera quedarme?”.\nEn ese momento, Durin recordó muchas cosas del pasado. Su madre le pidió que viajara lejos, lo que lo llevó hasta Teyvat. Don Sombrero le pidió que fuera aún más lejos, y así conoció las maravillas de este mundo. Durante este proceso, Durin vivió muchas experiencias, la mayoría de las cuales no tenían finales predeterminados como en los cuentos. Los accidentes ocurren, la vida es impredecible; hay sorpresas que superan las expectativas y decepciones cuando las esperanzas no se cumplen.\nSin embargo, fue precisamente esta incertidumbre la que cautivó profundamente a Durin, quien había emergido de las páginas de un cuento, impulsándolo a seguir explorando este mundo. Y fue esta misma incertidumbre la que le otorgó algo precioso que otros personajes, que solo seguían el trazo de la pluma, nunca podrían poseer: algo que solo nace al enfrentarse a lo desconocido:\nUn deseo.\n“Quiero quedarme, me gusta este mundo. Quiero cumplir el deseo de mi madre, quiero dejar mi propia historia como dijo Don Sombrero, y también quiero ayudar a Albedo a salvar a todos, a contener al dragón malvado... y convertirme en un verdadero ser humano”.\nAl final, fue Durin quien le formuló un solemne deseo a Albedo.\n“Por favor, ayúdame a cumplir este deseo”.\nY así, comenzó una gran prueba, y La luz del círculo alquímico iluminó el cielo de Mondstadt.\nCuando todo se calmó, Durin descubrió una brillante Visión en el centro de su círculo alquímico.\nSu deseo se había hecho realidad."
|
||||
"Context": "Cuando Durin fue a Mondstadt a visitar a Albedo, vio por primera vez los enormes huesos de dragón que dormían en Espinadragón. El dueño de estos huesos compartía su mismo nombre.\nA través del relato de Albedo, Durin comprendió qué clase de calamidad había traído su nombre a estas tierras en el pasado, y también supo que esta tragedia estaba a punto de repetirse.\n“¿No hay alguna forma de salvarlos a todos?”.\n“Hay una forma, pero...”.\nAlbedo le contó a Durin sobre una posibilidad: usando la alquimia para fusionarlo con el corazón del dragón malvado, podría sellar por completo el poder del Abismo que contenía.\nSin embargo, este plan no era perfecto. Durin, siendo una parte indispensable del mismo, tendría que asumir ciertas consecuencias. Le explicó que una vez completada la transmutación, Durin resucitaría en lugar del dragón malvado y permanecería en este mundo. No obstante, este mundo no era tan hermoso como Simulanka, y el poder que Durin debería sellar era mucho más aterrador que aquella maldición que convertía todo en bloques.\nAlbedo comprendía que esto no podía ser una petición unilateral, por lo que respetó la decisión de Durin.\nDurin miró hacia los huesos del dragón en la distancia, como si una misteriosa fuerza lo hubiera guiado hasta aquí. Sin embargo, cuando esta decisión se presentó ante él, aquella fuerza guardó silencio. Incluso la diosa que escribe el destino parecía haber guardado su pluma; esta decisión solo podía tomarla Durin por sí mismo.\n“¿Y si quisiera quedarme?”.\nEn ese momento, Durin recordó muchas cosas del pasado. Su madre le pidió que viajara lejos, lo que lo llevó hasta Teyvat. Don Sombrero le pidió que fuera aún más lejos, y así conoció las maravillas de este mundo. Durante este proceso, Durin vivió muchas experiencias, la mayoría de las cuales no tenían finales predeterminados como en los cuentos. Los accidentes ocurren, la vida es impredecible; hay sorpresas que superan las expectativas y decepciones cuando las esperanzas no se cumplen.\nSin embargo, fue precisamente esta incertidumbre la que cautivó profundamente a Durin, quien había emergido de las páginas de un cuento, impulsándolo a seguir explorando este mundo. Y fue esta misma incertidumbre la que le otorgó algo precioso que otros personajes, que solo seguían el trazo de la pluma, nunca podrían poseer: algo que solo nace al enfrentarse a lo desconocido:\nUn deseo.\n“Quiero quedarme, me gusta este mundo. Quiero cumplir el deseo de mi madre, quiero dejar mi propia historia como dijo Don Sombrero, y también quiero ayudar a Albedo a salvar a todos, a contener al dragón malvado... y convertirme en un verdadero ser humano”.\nAl final, fue Durin quien le formuló un solemne deseo a Albedo.\n“Por favor, ayúdame a cumplir este deseo”.\nY así, comenzó una gran prueba, y la luz del círculo alquímico iluminó el cielo de Mondstadt.\nCuando todo se calmó, Durin descubrió una brillante Visión en el centro de su círculo alquímico.\nSu deseo se había hecho realidad."
|
||||
}
|
||||
]
|
||||
},
|
||||
@@ -1320,7 +1320,7 @@
|
||||
{
|
||||
"Id": 212300,
|
||||
"Name": "Regalo de las estrellas",
|
||||
"Description": "Modelo de vestimenta de Durin. A medida que el humo del círculo alquímico se fue disipando, un destello estelar atrajo la mirada de Durin hacia la ventana. En el reflejo del cristal, se vio a si mismo ataviado en un traje elegante y formal, como un príncipe salido de un cuento de hadas. Al mirar hacia abajo una vez más, se dio cuenta de que él llevaba aquellos mismos ropajes. Pero ¿quién habría enviado tal regalo? Las estrellas se limitaron a titilar fuera en silencio, sin ofrecer respuesta.",
|
||||
"Description": "Modelo de vestimenta de Durin. A medida que el humo del círculo alquímico se fue disipando, un destello estelar atrajo la mirada de Durin hacia la ventana. En el reflejo del cristal, se vio a sí mismo ataviado en un traje elegante y formal, como un príncipe salido de un cuento de hadas. Al mirar hacia abajo una vez más, se dio cuenta de que él llevaba aquellos mismos ropajes. Pero ¿quién habría enviado tal regalo? Las estrellas se limitaron a titilar fuera en silencio, sin ofrecer respuesta.",
|
||||
"IsDefault": true
|
||||
}
|
||||
],
|
||||
|
||||
Reference in New Issue
Block a user